priscilla-du-preez-owqiL1yn3lA-unsplash.

VIDA BLOG

Isotipo%20color%2BBN-01_edited.png

Vida Abundante Uruguay - Lunes 22 de Marzo 2021 

Pedro: Un perfecto imperfecto

Por: María Eugenia Marichal

Mateo 4:18-19 (NTV) ¨Cierto día, mientras Jesús caminaba por la orilla del mar de Galilea, vio a dos hermanos- a Simón, también llamado Pedro, y a Andrés- que echaban la red al agua, porque vivían de la pesca. Jesús los llamó: Vengan, síganme, ¡y yo los enseñare cómo pescar personas! 

 

Hay unos ojos que se han fijado en nosotros y ven lo que nadie ha visto. Los ojos de Jesús han posado sobre nosotros y nunca más pasaremos desapercibidos. Nunca más esos ojos, los ojos del Maestro, se apartaran de nosotros. Nuestra imperfección no lo limita ni lo intimida sino que anhela mostrar su gloria a través de toda nuestra imperfección. Para él tú y yo somos el barro que desea usar, la vasija que desea moldear, somos a quienes él llama perfectos imperfectos. La muerte de Jesús cobra más sentido para nosotros cuando nuestra imperfección es cubierta con su perfección. Jesús nos llama por nuestro nombre no por lo que somos o tenemos, no por el pecado o la debilidad, aún más, nos llama porque él es capaz de ver más allá. 

 

1) Dios no nos eligió porque seamos perfectos sino porque somos imperfectos.

Escribí unas líneas atrás de que la muerte de Jesús cobra más sentido cuando nuestra imperfección es cubierta por su perfección. Dicho con otras palabras, su muerte hubiera sido en vano si nosotros fuéramos perfectos. No tendría sentido alguno porque no habría necesidad de cubrir ninguna imperfección. ¿Cómo ha de mostrar Su gloria si nosotros fuéramos perfectos? 1 Cor. 1:28 a ¨También Dios escogió lo vil del mundo y lo menos preciado¨. Somos los perfectos imperfectos para Dios, hombres y mujeres comunes que Dios llama por nuestro nombre para glorificar el suyo. Con esto doy paso al segundo punto. 

 

2) Los pocos probables transformados en los muy probables. 

Sabemos por las Escrituras que Pedro fue llamado por Jesús cuando estaba echando la red al agua. Allí Jesús al pasar lo vio y lo llamó, fijó sus ojos sobre él.

 

Pero al recorrer las Escrituras tenemos la posibilidad de ver en parte el proceso de Pedro. Cuando digo de ver en parte es como si Dios sólo quiere marcar algunos aspectos negativos de Pedro y resaltar más Su gloriosa obra en él. Hay detalles del carácter de Pedro, y creo que al igual que otras personas de la Biblia, están con el propósito de marcar que ¨un poco probable¨ en las manos de Jesús se transforma en ¨un muy probable¨. ¡Y eso es lo maravilloso de las Escrituras! Vemos a un Padre amoroso que sí corrige y que de hecho tiene que hacerlo, pero no está constantemente recordándonos todo lo imperfecto que somos. Siempre hay perdón para quien quiere vivir bajo la voluntad del cielo. En Salmos 32: 8 (NVI) dice la Palabra de Dios: ¨El Señor dice: Yo te instruiré, yo te mostraré el camino el camino que debes seguir, yo te daré consejos y velaré por ti.¨  En otra versión (RVC1960) dice; ¨sobre ti fijaré mis ojos¨ 

Aquí encontramos una maravillosa perla, de la cual podemos extraer una poderosa y vital enseñanza para nuestro caminar con Jesús.

a. Al igual que con Pedro, Jesús ha fijado sus ojos en nosotros.

b. El nos instruye.

c. Nos muestra el camino que debemos seguir.

d. El vela por nosotros. 

No hay imperfección alguna en nosotros que no pueda ser transformada por Su Espíritu Santo, ni por nuestro Señor Jesús. Somos sumergidos en un proceso que dura todo nuestro peregrinar aquí en la tierra pero jamás Dios nos abandona. Él ha puesto Sus ojos en nosotros, allí en el lugar donde cada uno sabe que fuimos encontrados. Al igual que Pedro tenemos un lugar, una circunstancia, un día y una hora donde Jesús nos llamó por nuestro nombre y nos dijo ¨sígueme¨. Jesús luego de llamarlo le dijo las siguientes palabras; ¨yo te enseñaré como pescar personas¨. Toda enseñanza es un proceso, o dicho de otra manera, enseñar no se limita a un día o dos, por lo menos en el reino de los cielos. Pedro debió aprender a amar como Jesús (Juan 21:15), perdonar como Él, porque Jesús lo perdonó (Juan 21:15-17), doblegar su voluntad (Hechos 10: 1-15), a pensar antes de hablar o de actuar (Mat.14:28) (Mat. 26:31-34). Jesús nunca desistió de Pedro ni tampoco de nosotros. Somos los imperfectos más perfectos para Él. Pasando al tercer y último punto. 

 

3) Los imperfectos más perfectos para Jesús. 

¿Por qué los imperfectos más perfectos para Jesús? En Efesios 2:10 (NVI) ¨Porque somos hechura de Dios, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios dispuso de antemano a fin de que las pongamos en práctica.¨ 

Pedro es un claro ejemplo de la obra transformadora de Cristo y el Espíritu Santo. Por un momento recordemos el día que Jesús fijó su mirada en nosotros, quizás hace mucho tiempo o para algunos hace poco, pero eso no es lo importante, sino que si hemos permanecido aunque hayamos fallado en algún momento, ciertamente no estamos en el mismo lugar. Algo Jesús ya hizo, y ¡eso nos da esperanza! ¡Todavía no ha terminado Su obra en nosotros! Y nadie puede etiquetarte de ¨poco probable¨ porque para Jesús aún sigues siendo ¨muy probable¨. Pedro tropezó, cayó cuando negó a Cristo pero en Su amor Jesús lo sanó, lo restauró y lo usó para extensión de Su reino. El Señor lo vio y nos ve con la siguiente etiqueta, ¨mío eres, mi sangre te compró, tu eres mi imperfecto más perfecto, yo me glorificaré en tu debilidad¨. Nuestra imperfección no limita a Dios, somos Su obra maestra (Efesios 2:10 NTV), creados de nuevo en Cristo Jesús para buenas obras.

 

A nosotros nos corresponde hacer lo que hizo Pedro, seguir a Jesús, permanecer para seguir avanzando. Seguramente en el camino fallaremos como Pedro porque aun hay imperfección en nuestro carácter pero fijemos la mirada en Jesús así como Él la tiene puesta en nosotros todo el tiempo. Pongamos en práctica todas Sus enseñanzas, dependamos de Su gracia y seremos transformados como Pedro. ¡Los mejores imperfectos en las manos de un Dios completamente perfecto!  

 

Gracias Padre porque nos llamas por nuestro nombre y no por nuestros pecados, debilidades e imperfecciones. Señor tu quieres glorificar tu nombre en nosotros por eso nos has escogido. El mundo nos ha etiquetado de poco probables, te pedimos que sanes nuestra auto estima, nuestra identidad. También nosotros nos hemos visto de manera incorrecta. Nos hemos creído poco probable para hacer tu obra aquí en la tierra. Perdónanos Señor y enséñanos el camino que debemos seguir. Vela por nosotros Papá. En el nombre de Jesús, amén.

 

PD: Les recomendamos leer y meditar sobre todos los versículos aquí expuestos. ¡Jesús puso su mirada en ti, hay esperanza!