priscilla-du-preez-owqiL1yn3lA-unsplash.

VIDA BLOG

Isotipo%20color%2BBN-01_edited.png

Vida Abundante Uruguay - Lunes 21 de Junio 2021 

Miedo a no tener suficiente.

Por: María Eugenia Marichal

Lucas 12: 21 (NTV) ¨Así es, el que almacena riquezas terrenales pero no es rico en su relación con Dios es un necio¨. 

 

Hoy nos encontramos dando fin a la serie ¨Viviendo sin temor¨, seguramente a lo largo de la serie nuestro corazón fue expuesto por Dios a los diferentes miedos que enfrentamos, una de las cosas que hemos aprendido es que desde la caída y nuestra separación de Dios el miedo o temor excesivo es algo que todo ser humano siente o dicho también de otra manera, experimenta.

 

Hay circunstancias a lo largo de nuestra vida que nos generan miedo. Durante la serie Dios nos fue hablando de los diferentes miedos que solemos experimentar, pero para cada uno de ellos nos dio la respuesta que necesitábamos.

 

En base a su respuesta podemos decir dos cosas, Jesús es suficiente para calmar nuestros miedos, y en él podemos enfrentarlos con valentía. Podemos decir que el diseño original de Dios fue que no tuviéramos temor a nada, y por Su gracia nos llevó a través de la muerte expiatoria de Su Hijo a que nuestra relación con El fuera restaurada. 

 

La victoria de Cristo en la cruz además de perdón de pecados,  fue para:

 

-Hacernos libres de la esclavitud a los diferentes miedos.

-Darnos un espíritu de poder, amor y autodisciplina. El no nos dio un espíritu de temor y timidez. 2 Timoteo 1: 7 (NTV)

 

La autodisciplina como lo dice en esta versión o dominio propio requiere esfuerzo, y decirle a nuestra alma, ¿por qué te abates? ¿Por qué te angustias?.

 

El experimentar miedo nos lleva a estar angustiados, desanimados pero cuando pasemos por ello debemos pedirle al Espíritu Santo que nos ayude en el proceso para vencer los miedos. El que comenzó en nosotros la buena obra continuará hasta que quede completamente terminada el día que Jesús vuelva.

 

Demos la libertad a Dios a obrar en nosotros, en los miedos que experimentemos y que Su Espíritu nos ayude a tener dominio propio cuando el miedo venga. 

 

El miedo a no tener lo suficiente es algo que Dios restaura en nosotros a través de la suficiencia de Cristo. Cuando Dios permite momentos de escasez en nuestras vidas es para que experimentemos que Jesús es suficiente. 

 

Lo vemos cuando Israel se encuentra en el desierto y Dios permite que pueda comer maná y codornices del cielo. (Éxodo 16: 4) ¨…recoger todo el alimento NECESARIO para ese día…¨

Quizás haya momentos en que solo Dios proveerá lo suficiente para ese día y nuestra naturaleza nos llevará a tener miedo por el mañana PERO SIEMPRE DIOS LO PERMITIRÁ CON EL DESAFÍO DE QUE SEAMOS RICOS EN NUESTRA RELACIÓN CON ÉL (Lucas 12:21)

 

Consecuencias que se producen cuando permitimos que el miedo a no tener lo suficiente nos controle.

 

1) Tendemos a volvernos egoístas. 

 

La naturaleza de Dios es dar. De hecho dio lo más preciado que alguien pueda darnos, su propia vida. Nosotros a diferencia suya tenemos siempre la lucha interna, nuestra naturaleza pecaminosa batalla contra la naturaleza del Espíritu Santo. Nos parece que nunca tenemos lo suficiente y queremos guardar por si las dudas. Al quedarnos con más de lo que realmente necesitamos termina siendo perjudicial, porque Dios bendice al dador alegre, si nosotros atesoramos egoístamente nos perdemos muchas de las bendiciones que Dios tiene para nosotros. 

 

Hechos 20: 35c (NTV) ¨Deben recordar las palabras del Señor Jesús: ¨Hay más bendición en dar que en recibir¨.

 

2) Nuestra confianza debe estar en Dios no en lo que poseemos.

 

Volviendo al versículo base del devocional y última predica, Lucas 12: 21, dice parafraseando que nuestra riqueza es nuestra relación con Él. 

 

-Nuestra riqueza no está en lo que Dios nos da, sino por quién es. 

-Nuestra riqueza no está en los peces, ni las codornices, sino en nuestra relación con él o sea en la dependencia que tengamos de él. Lo cual nos lleva al siguiente punto.

 

3) Dependencia de Dios y no nosotros el centro.

 

El vivir queriendo tener el control nos estresa y nos aleja del propósito divino. Su propósito es que aprendamos a dejarle el timón a Él, que así como proveyó lo necesario a Israel en el desierto por cuarenta años, no les falto alimento ni siquiera la ropa se envejeció (Deut. 8) sigue siendo hoy. No debemos sacar o hacer a Dios a un costado del timón para ser nosotros el centro sino dejar que Él sea el centro y quien dirija el barco.

 

Entonces, ¿qué debemos saber y/ o hacer para enfrentar este temor?

 

-Aprender a descansar en Dios cuando solo tenemos lo suficiente y necesario para el día. 

-Aprender que nuestra riqueza no está en lo que poseemos por gracia y misericordia de Dios, sino en que Jesús es todo suficiente. 

-Aprender que Dios es quien está a cargo de nuestra vida y de cada circunstancia. 

 

1) La actitud correcta. 

 

Depender de Dios más y experimentar más su amor y favor sobre nuestras vidas. Tener un corazón más agradecido, visualizar y/ o recordar todas las bendiciones pasadas, y las promesas que nos ha hecho. 

 

2) Siempre tener presente que quien suple todas nuestras necesidades es Dios. 

 

Como mencionábamos unos renglones atrás, en Deuteronomio 8 Dios le recuerda a Israel que jamás en los cuarenta años en el desierto dejó que les faltara algo de lo que realmente necesitaban. Dios siempre sabe que darnos, que necesitamos y que no entorpece su propósito en nosotros. 

 

3) El corazón correcto es aquel que se mantiene firme en lo eterno. 

 

Mantenerse alineado con el Padre y Su propósito eterno nos libra de caer en la tentación de amar más lo terrenal que lo celestial. Todo lo que aquí tenemos un día dejará de existir. Todo pasará, lo único que permanece para siempre es Su Palabra.  O sea todas esas promesas de que no habrá llanto ni dolor y por supuesto tendremos la mesa preparada para disfrutar de la presencia en vivo y en directo de Dios. 

 

4) Buscar a Dios.

 

Buscar a Dios, conocer Su persona, experimentar cada día Su cuidado perfecto, Su reino y Su justicia nos mantiene en una esperanza viva. El desea, anhela por sobre todas las cosas que le busquemos. 

 

-Nuestro mayor tesoro es Jesús.

-Nuestro mayor tesoro es edificar nuestra relación con él y ser ricos en el conocimiento de Su persona. 

 

Padre, gracias.  A ti sea gloria, honra y honor. A ti que nos has llevado de temor a valentía y que nos haces vivir una vida de ricas experiencias contigo. Llévanos a profundizar más en nuestra relación contigo porque ese es nuestro mayor tesoro. 

 

PD. Recordamos leer todos los pasajes. ¡Es ganancia para nuestras vidas!