priscilla-du-preez-owqiL1yn3lA-unsplash.

VIDA BLOG

Isotipo%20color%2BBN-01_edited.png

Vida Abundante Uruguay - Lunes 5 de Julio 2021 

Aventuras en Alta Mar

Por: María Eugenia Marichal

Jonás 2:5ª (NTV) ¨Me hundí bajo las olas y las aguas se cerraron sobre mí;...¨

 

Tenemos muchas similitudes con Jonás, nos parecemos más a él de lo que quisiéramos, aunque sea difícil reconocerlo, si nos auto examinamos nos damos cuenta de que no somos tan diferentes ni que tampoco tenemos vivencias muy opuestas a las de él.

 

Seguramente en muchas oportunidades al igual que Jonás nos hemos encontrado con el agua hasta el cuello. Tomamos decisiones que nos alejan del propósito de Dios, que no solo nos afectan a nosotros sino a quienes nos rodean. Huir hacia el lado opuesto donde Dios nos direcciona puede provocar una crisis que Dios usará para despertarnos.Dicen las Escrituras que Jonás tenía el mandato de parte de Dios de ir a Nínive pero queriendo hacer su propia voluntad decide irse en dirección opuesta.

 

Lo que debemos entender es que Dios es nuestro Padre y que hay una promesa hecha a Abraham la cual nos hace participes, en Génesis 17: 4- 5 ¨Al oír eso, Abram cayó rosto en tierra. Después Dios le dijo: ¨Este es mi pacto contigo: ¡te haré el padre de una multitud de naciones! Además, cambiaré tu nombre. Ya no será Abram, sino que te llamarás Abraham, porque serás el padre de muchas naciones.¨

 

¿Qué quiere decir Dios con esto? Que así como nosotros recibimos salvación, hay una promesa y una buena noticia. Por medio de la fe fuimos constituidos hijos de Dios, Gálatas 3:7 ¨Así que los verdaderos hijos de Abraham son los que ponen su fe en Dios.¨

 

La promesa le fue hecha a Abraham en primera instancia, cada uno de nosotros somos parte de esa promesa y la buena noticia es que por medio de Jesús, nosotros por la fe depositada en él fuimos adoptados como hijos. Entonces, ¿esto solo es para quienes ya formamos parte de la iglesia de Jesús? o ¿Dios nos hizo participes de Su reino, de la promesa hecha a Abraham para que más y más conozcan de Él? 

 

Pensemos en estas preguntas y junto a la Biblia, específicamente meditando en el Libro de Jonás, cap. 1:5 “Temiendo por sus vidas, los desesperados marineros pedían ayuda a sus dioses y lanzaban la carga por la borda para aligerar el barco. Todo esto sucedía mientras Jonás dormía profundamente en la bodega del barco”.

 

Podemos comprender que muchos de nosotros estamos durmiendo espiritualmente. ¿Qué hace Dios frente a nuestro estado espiritual? Provoca ¨un gran viento¨ (Jonás 1:4), ¨embravece el mar¨ (Jonás 1: 11)

 

La salvación es personal pero de nosotros depende que otros también conozcan a Jesús y sean salvos. 

En Romanos 10:14 dice lo siguiente, ¨¿Pero cómo pueden ellos (los que no conocen a Jesús)  invocarlo para que los salve si no creen él? ¿Y cómo pueden creer en él si nunca han oído de él? ¿Y cómo pueden oír de él a menos que alguien se los diga?¨ 

 

Martin Lutero dice lo siguiente: ¨Nuestro trabajo es llevar el evangelio a los oídos, y Dios lo llevará de los oídos a los corazones.¨

 

Jonás dormía, ¿cuántos de nosotros dormimos? Dios dejará que el agua nos llegue hasta el cuello con tal de despertarnos y Él ser glorificado. 

 

Arrojando luz para quienes duermen.

 

1) Le es indiferente el sufrimiento del prójimo. 

 

Por nuestra naturaleza pecaminosa tenemos tendencia a ser egoístas. Dicho en otras palabras cuando estamos saciados nos olvidamos que hay otros que tienen necesidad del Salvador. Fuimos rescatados de esclavitud:

 

-Para que otros sean libres.

-Para que otros sean saciados.

-Para que otros pasen de Egipto (tierra de esclavitud) y de Nínive (tierra de pecado) a la nueva Jerusalén (tierra prometida, Ap.21:2) 

 

La naturaleza de Dios es dar, dio a Su Hijo por amor. Da oportunidad al hombre de arrepentirse. Y nos dio a nosotros pies, manos, oídos y boca para ser instrumentos de justicia. Dios quería usar a Jonás, de igual manera hoy quiere usarnos a nosotros. Dice la Palabra que cuando abundó el pecado sobreabundó la gracia (Rom.5:20) 

 

El que Dios nos permita ser sus instrumentos es para que otros sean restaurados y reconciliados con Él. 

 

Jonás quiso huir de Dios y terminó dormido espiritualmente. Luego permite que el pez lo trague y Jonás reflexione (Jonás 2). Dios lo restaura y como dice en Jeremías 15:19 (NTV) ¨Esto responde el Señor:- Si regresas a mí te restauraré para que puedas continuar sirviéndome. Si hablas palabras beneficiosas…serás mi vocero. Tienes que influir en ellos; ¡no dejes que ellos influyan en ti!

 

Si nos hemos dormido, podemos despertar y cuando lo hagamos Dios nos restaurará para continuar sirviendo. ¡Gloria a Dios! 

 

2) Pierde ¨la propiedad¨ de salar.

 

Siempre estamos escuchando que Dios nos creó con un propósito, o con propósito. Sin lugar a dudas es así, la iglesia, la cual la formamos todos quienes somos parte de ella por medio de la fe en Cristo fue diseñada, planificada y creada con el fin y el propósito primordial de influenciar en el mundo.

 

Reflexionando en el propio ejemplo de Jesús podemos ver que a sus discípulos los encuentra pescando, debajo de una higuera, etc., también enseñaba en las sinagogas y no queremos sacar nada de contexto, pero el punto es que Jesús se paseaba por en medio de las personas, en sus lugares habituales, no esperaba en la sinagoga a que fueran, salía a buscarlos para poder saciarlos. Cristo dice que somos la sal del mundo. Y si somos eso, el propósito de principal del evangelio se revela en esto, ¨sal del mundo¨. 

 

Retomando el versículo de Jeremías 15:19, dice lo siguiente, ¨tienes que influir en ellos¨, dicho de otra manera, la sal solo puede ser útil en quien la necesite, en este caso quienes necesiten ser alcanzados por Jesús. 

 

3) De bendición a piedra de tropiezo.

 

El estar adormecidos espiritualmente como lo mencionábamos en el principio y hemos dado a entender a lo largo de este devocional, constituye un peligro, ya que no solo nosotros corremos el riesgo de extraviarnos por ir a ¨un lugar¨ donde Dios no nos mando sino que hacemos peligrar la vida eterna de otros. Y es con esto que debemos de tener mucho cuidado. La vida eterna, la salvación de otros, o sea el que pasen de Egipto y Nínive a la nueva Jerusalén es aquí, mientras ellos y nosotros estemos respirando.

 

La decisión es aquí, mientras veamos el sol ponerse y la luna brillar en la noche, donde seamos y estemos conscientes. Hablemos palabras beneficiosas, seamos voceros mientras tengamos vida, ese el propósito esencial para el cual Dios nos escogió. 

 

Padre, queremos concluir este devocional con esta oración. Queremos despertar si hemos dormido en este tiempo. Queremos ser luz y sal donde tú nos permitas y donde tú nos lleves. Oramos también para que aquellos que han estado durmiendo despierten, tú les restaures y puedan continuar sirviéndote. Gracias Papá por escucharnos, en el nombre de Jesús. Amén.  

 

PD: Te invitamos a seguir reflexionando y seguir leyendo los pasajes bíblicos. En esta semana, ¡Se sal!